lunes, 27 de octubre de 2008
LOUIS UCHITELLE
New York Times News Service

Nueva York— Conforme la crisis financiera obstaculiza la demanda de productos y servicios norteamericanos, los trabajadores encargados de producirlos están perdiendo sus empleos por decenas de miles.
Los despidos están a la orden del día, como si se tratara de un terrible segundo acto de la crisis actual.

Tan sólo en las últimas dos semanas, la lista de compañías que dieron a conocer sus planes de reducir su personal más bien pareciera ser la de las más prominentes de la América corporativa: Merck, Yahoo, General Electric, Xerox, Pratt & Whitney, Goldman Sachs, Whirlpool, Bank of America, Alcoa, Coca-Cola, las fabricantes de autos de Detroit y casi todas las aerolíneas.

Cuando las pérdidas de empleos de octubre sean dadas a conocer el 7 de noviembre, tres días después de las elecciones presidenciales, muchos economistas consideran que la cantidad superará los 200 mil. Es posible que el nivel de desempleo actual del 6.1 por ciento aumente, quizás de manera considerable.

“Mi opinión es que se acercará al 8 o al 8.5 por ciento para finales del próximo año”, comentó Nigel Gault, principal economista interno de Global Insight, ofreciendo un pronóstico compartido por otros. Se trataría del nivel de desempleo más alto desde la profunda recesión de principios de los 80.

Las compañías están despidiendo trabajadores para reducir la producción conforme los consumidores limitan el consumo debido a sus propios problemas financieros.

Durante meses, los contratistas habían intentado reducir sus gastos mediante la congelación de plazas y la disminución de horas extras. Lo anterior no ha sido suficiente, y debido a la abrupta reducción de las ganancias en el tercer trimestre, la América corporativa decidió recurrir a los despidos.

“La gente está muy nerviosa”, comentó Harry Holzer, economista laboral de la Georgetown University y el Urban Institute. “Han visto gran parte de su riqueza desaparecer y conforme disminuyen sus gastos, las compañías responden con despidos, los cuales afectan aún más al consumo”.
El desempleo es generalizado, y Rhode Island es el estado que más afectado se ha visto.

Para Dwight y Rochelle Stokes de Phenix City, Alabama, los despidos han sido un evento familiar. él perdió su empleo hace dos semanas como mecánico de aviación en la fábrica de motores de avión Pratt & Whitney cercana a su hogar –pocos días después de que su esposa perdiera el suyo como cosmetóloga en Great Clips, peluquería y salón de belleza dirigida por una familia.

“Hubo muy poco trabajo en julio y agosto”, comentó la señora Stokes. “Pasaban hasta dos horas sin trabajo y hubo días de 10 clientes, cuatro empleados para 10 clientes”.

Los despidos generalizados han sido más notorios en Wall Street, en la industria automovilística, en el sector de la construcción, en las aerolíneas y en las ventas al detalle. Las fábricas de acero, importantes proveedoras para muchos sectores de la economía, cerrarán 17 de los 29 altos hornos del país –alarmante indicador de la rapidez con que la producción está disminuyendo mientras la América corporativa enfrenta problemas para adaptarse a la crisis generalizada.

“En la última semana el libro de pedidos se vio debilitado de manera drástica”, comentó Tom Conway, vicepresidente del sindicato United Steelworkers of America, agregando que los despidos en la industria “recién empiezan”.

Tan sólo en septiembre, 2 mil 269 contratistas despidieron cada uno a 50 empleados o más, según informó el Departamento de Estadísticas Laborales, aumento considerable en comparación con los meses de la primavera y el verano, y la cantidad más alta desde septiembre de 2001, cuando las consecuencias de los ataques del 11 de Septiembre coincidieron con una recesión que atemorizó a los contratistas.

La industria de los servicios financieros ha estado eliminando empleos desde el verano pasado, cuando la crisis financiera comenzó a dejarse sentir. De acuerdo con algunos cálculos, 300 mil empleos desaparecerán de bancos, grupos de fondos de inversión colectivos, fondos de cobertura y otras compañías de servicios financieros antes de que la crisis amaine –35 mil de ellos en Nueva York.

Tan sólo Goldman Sachs, uno de los participantes más importantes de Wall Street, dio a conocer sus planes de reducir el 10 por ciento de su mano de obra, que a fines del mes pasado era de 32 mil 594.

El nivel de desempleo actual, del 6.1 por ciento –aumento de más de un punto porcentual desde abril– sigue siendo relativamente ligero de acuerdo con los estándares posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El nivel más alto desde la Gran Depresión, del 10.8 por ciento, se presentó en noviembre y diciembre de 1982 conforme la economía salía de una severa recesión.

La tasa de desempleo alcanzó un 9 por ciento durante la recesión de mediados de los 70, y un 7.8 por ciento en la de 1990-1991. El siguiente punto más alto, del 6.3 por ciento, se presentó en junio de 2003, durante una larga recuperación tras la recesión de 2001. 




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Publicado por servicioexcell @ 13:20
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